Descripción
KONG Scrunch Knots Ardilla es un juguete de peluche para perros que incorpora una cuerda anudada en su interior. La tela se recoge alrededor de esta estructura, de modo que el perro encuentra distintas texturas al sujetar y mordisquear la pieza.
El chirriador y los laterales flexibles añaden sonido y movimiento durante el juego. Además, su diseño sin relleno evita la presencia de la fibra suelta habitual de otros peluches y permite centrar la construcción en el tejido exterior y la cuerda.
Peluche con cuerda anudada interior
La cubierta de felpa ofrece una superficie suave, mientras que los nudos interiores aportan puntos de agarre y una textura diferente bajo el tejido. Esta combinación responde al interés del perro por sujetar, mordisquear y transportar sus juguetes.
La cuerda se encuentra dentro de la ardilla, integrada con el cuerpo del peluche. Por eso, el juguete reúne el tacto del tejido con la estructura de una cuerda, en lugar de utilizar un interior de fibra de relleno.
Sonido y laterales flexibles
Los laterales extensibles permiten que la pieza cambie de forma al moverla. Esa flexibilidad crea un movimiento atractivo durante juegos suaves de tirar y soltar, y ofrece distintas maneras de presentar el juguete al perro.
El sonido del chirriador añade otro estímulo cuando la ardilla se presiona. Movimiento, textura y sonido se combinan para alternar pequeñas interacciones, como recoger el peluche, llevarlo en la boca o sacudirlo durante la actividad.
Características de Scrunch Knots Ardilla
- Cuerda: estructura anudada interior que aporta una textura de agarre.
- Sin relleno: cuerpo sin fibra de relleno suelta.
- Movimiento: laterales flexibles que acompañan los juegos de tirar.
- Sonido: chirriador integrado para estimular el interés.
Un peluche para distintas formas de jugar
Scrunch Knots Ardilla permite compartir juegos con el perro y ofrecer una pieza que puede recoger y transportar. Su diseño de animal, con cuerpo flexible, reúne varias posibilidades en un mismo juguete de peluche.
La actividad se adapta al tamaño del perro y a su manera de sujetar la pieza. Se utiliza en sesiones supervisadas, alternando el juego de tirar con momentos de soltar y volver a recoger.













